Marie Puech

Dansart Barcelona: ¿Por qué y cómo empezaste a bailar?

Marie Puech: Tuve una trayectoria bastante clásico. Empecé a bailar de pequeña en la asociación del pueblo donde vivía. No me acuerdo muy bien por qué pero creo que era porque tenía amigas que iban a danza…

Dansart Barcelona: ¿Qué buscas transmitir en tus clases?

Marie Puech: Tengo niños a partir de los 4 años y tengo alumnos que tienen hasta 60 años. A todos, busco transmitirles placer pero con una disciplina, un respeto de sí mismos y un respeto para los demás y también por supuesto una técnica. Con los niños es sobre todo ayudarles a crecer a través de la danza. Eso es una certeza para mí, pero también busco darles unos valores que creo que se pierden bastante… Sin parecer moralista creo que los padres están desbordados y tienen demasiadas cosas por hacer. Yo intento transmitirles a los niños cosas muy sencillas : el respeto, unos valores humanos, una amplitud de miras, una curiosidad… Un poco de todo esto mezclado. Con los adultos es distinto. Intento ofrecerles un espacio para que estén bien y darles herramientas a través del movimiento, de una gestualidad, para que pueden soltarse, desconectar y cuidar de su cuerpo. Pero no con gimnasia… Con algo más artístico para soltar cosas más profundas.

Dansart Barcelona: ¿Por qué has elegido la enseñanza?

Marie Puech: Al principio no quería. No quería porque mis padres eran profesores de primaria. Quería todo menos la enseñanza, por eso me dirigí hacia otra cosa. Estamos hablando de una época donde no había internet, no cogías un avión tan fácilmente como lo podemos hacer hoy, los medios de comunicación y transportes no eran los mismos. Hoy, tardo 20 minutos entre mi casa y Toulouse cuando en aquel momento tardaba 1 hora y media. No se iba de un sitio a otra con tanta facilidad… Entonces me fui a la universidad. No habían muchas informaciones y carreras para la danza. A parte del CIO*, no había nada más. Y en el CIO no había formaciones para la enseñanza, y había muy poca información sobre el DE… Entonces dejé la danza un poco de lado. Hice una facultad de deporte y no me gustó. El deporte, eso sí que me gustaba pero el lado cerebral, siempre pasar por el análisis, estar mucho con la cabeza y tan poco con el cuerpo no era para mí. Entonces en aquel momento me dije que tenía que encontrar algo vinculado con la danza y finalmente me dirigí hacia la enseñanza… Descubrí que existía una formación para el DE y así empecé. También al principio era una manera para poder comer… Y me permitía seguir en el mundo de la danza. Después también tuve experiencias como bailarina y no me gustó tampoco. No me gustaba bailar siempre lo mismo. Lo que me interesaba era buscar, investigar. Entonces me dije que si toda mi vida tenía que buscar un poco y bailar siempre lo mismo… Me aburriría. Y respeto a la enseñanza, cuanto más enseñaba, más me gustaba. Aunque al principio fue bastante difícil… Ahora me encanta pero al principio fue duro. Tuve adultos para empezar y me enfrentéa las reacciones y preguntas típicas que todos los profesores de danza han conocido: “¿pero tu trabajo de verdad qué es?” o “¿eres estudiante?”  Y yo contestaba: “No. Esto es mi trabajo, tengo diploma, tengo derecho, tengo una legitimidad …” Pero al final no es verdad. La legitimidad la tienes que construir poco a poco. Para volver a la pregunta, creo que al principio he elegido la enseñanza un poco por despecho pero al final creo que tiene que ver bastante con mis padres. He crecido con este modelo y aunque durante un momento en tu vida luchas contra los esquemas y una educación, forman parte de ti.

Dansart Barcelona: ¿Qué es lo que te gusta de la enseñanza? Y ¿qué es lo que te parece lo más difícil?

Marie Puech: Lo más difícil es siempre estar disponible. Estar siempre bien para poder recibir a los demás y hacerlo bien. Eso cansa mucho. Pero lo que me gusta en la enseñanza es que primero es un trabajo a parte. Tenemos un ritmo de vida al revés de los demás. Al principio, fue difícil para mí pero ahora me doy cuenta que es una fuerza porque puedes tener muchas otras vidas, otros trabajos gracias a este. Me hace encontrar mucha gente, gente distinta que probablemente nunca hubiera encontrado con otro trabajo. La gente que viene a clase o que viene a intensivos es gente que tiene caminos completamente distintos y me digo que si hubiera elegido otra cosa que la enseñanza, habría encontrado gente con un cierto perfil mientras que en mi trabajo se mezclan entornos sociales y culturales completamente distintos y eso es súper enriquecedor.

Dansart Barcelona: ¿Qué relaciones tienes con los padres de los alumnos?

Marie Puech: Cada uno en su sitio. No somos amigos y no seremos amigos. Pero igualmente son muy buenas relaciones, muy cordiales, con mucho respeto. Todo va muy bien aunque existen límites entre ellos y yo.

Dansart Barcelona: ¿Qué consejos darías a los alumnos que quieren hacer de la danza su trabajo, bien sea como bailarín o profesor?

Marie Puech: Me cuesta un poco alentar a los alumnos a que hagan de la danza su trabajo… Creo que es porque ya no es la misma época y es muy difícil. En Toulouse, hay un centro de formación de profesores de danza que es gratis. Cada año, tiene que haber 20 diplomados que salen de allí que vienen de toda Francia y que se quedan en Toulouse. Te puedes imaginar que cada año, no hay 20 profesores que se jubilan, sobre todo con el estatuto de autónomo que tenemos. El estatuto no es peor para nosotros que para los demás pero resulta que no hay trabajo. Hoy con Internet, los medios de transporte y comunicación, Erasmus y todo lo demás, hay cada vez menos trabajo. El estatuto de ‘intermittant’ es un desastre cuando es algo que tendríamos que defender porque en Francia es una suerte tenerlo. Tendríamos que luchar para tenerlo para los que quieren bailar y a todo el mundo le da igual. Y cuando desaparezca será un desastre. Ahora es difícil conseguir hacer las 507 horas para tenerlo pero cuando no esté, habrá todavía menos gente que pueda bailar. Sí tendría un consejo para los que quieren hacer de la danza su trabajo: sería “en paralelo, estudia.” Sin embargo, yo no fui capaz de hacerlo. Pero creo que no era igual, en aquel momento, había trabajo. Hoy lo veo difícil. Igualmente me voy a contradecir pero hagas lo que hagas, no hay trabajo a ningún sitio. Entonces, intenta hacer algo que te guste. El problema con la danza, es que no existe bifurcaciones posibles. Una vez que tienes tu DE, tienes tu DE y punto. Mientras que si tienes una licencia en inglés, la licencia te puede dar equivalencias para hacer otras cosas. Es uno de los limites y problemas del DE. Para los que quieren bailar diría: agárrate bien… Creo que hoy en día en Francia, si no sales de Paris o Lyon, es imposible. Hoy es muy difícil. Si quieres vivir de la danza, vivir decentemente y no siempre estar luchando, poder asumirte, poder pagarte un piso… Es muy difícil sobrevivir. Me doy cuenta que es un poco pesimista lo que digo y si un joven va con esta mentalidad, no vale la pena ir. Si tiene todas estas preguntas, quiere decir que no está hecho para este mundo.

Al mismo tiempo, si tendría que aconsejar un alumno, le diría ve a Paris o a Lyon. Y si allí no va bien, va a ser muy duro. Eso tampoco no es una finalidad. No es porque vayas a Paris o a Lyon que tendrás trabajo. Al final tendrás que irte, o te vas a Londres, o a Holanda, o a Bélgica. Porque aquí, hay gente que llega, que vienen a Francia porque las condiciones son más fáciles que en Rusia, Japón o China. Y hay unas bombas tremendas que llegan y se da subvenciones a las compañías para contratar a extranjeros entonces las plazas son muy caras. Después montar proyectos como coreógrafo, creo que es más complicado aquí que en España por ejemplo. En España, hay muchos pequeños lugares y pequeños teatros donde se puede bailar. En Francia es más complicado.

Dansart Barcelona: ¿Cómo ves el mundo de la danza actualmente? ¿Qué crees que necesita?

Marie Puech: Pienso que tendría que aprender a ser un poco humilde este mundo de la danza… Hay varios ‘mundos de la danza.’ Creo que existen varias redes y que se ignoran entre ellas. Para mí, estamos dando vueltas. Creo que de verdad vamos a tener que volver a la búsqueda del sentido real de la danza. Hemos ido en los extremos. Hemos ido hasta hacer una “no-danza” para hacer danza… ¿Te das cuenta ? Lo veo increíble pero puede ser que teníamos que pasar por esto. Hemos conseguido hacer saltar los esquemas y los límites. Es decir, haces contemporáneo pero también tienes que hacer clásico y también hip-hop. Hemos abierto la puerta a todos los artes posibles e inimaginables. Ahora se pide a los bailarines ser cada vez mas polivalentes. Tienen que ser músicos, cantantes, actores, bailarines… Y estaría bien hacer otra cosa que los musicales. Creo que dentro de poco la danza se va a aburrir de ella misma. Tenemos la impresión que todo se ha inventado… Que no habrá nada nuevo. Puede ser que sea el momento de comprometerse un poco más y trabajar un poco más en el sentido y perder la forma. Creo que la danza tiene que volver a ser para el gran público, en particular la danza contemporánea. Porque a la gente, le gusta el hip-hop y el hip-hop le seduce cuando es un público que no forma parte del mundo de la danza. Y mientras, las salas de contemporáneo se vacían… La danza contemporánea también es capaz de ligereza pero a veces se complica demasiado y da demasiadas vueltas.

Dansart Barcelona: ¿Cuáles son tu proyectos actuales y futuros?

Marie Puech: Respecto a la enseñanza, seguir dando mis clases, seguir encontrando gente, en muchos sitios distintos. Porque ver gente trabajar de otra manera te enriquece dentro de tu enseñanza, y eso me encanta. Y seguir haciendo crecer a los niños que tengo desde cierto tiempo y también los que llegan.Como bailarina, seguir hacia delante. Me acabo de dar cuenta hace poco que la edad no era un freno y entonces hay millones de posibilidades que se abren y creo que tengo ganas de reivindicar una danza distinta, siempre con performance pero de otra manera. Escribir también. Ahora salgo de dos dúos. Tengo ganas de un solo y una pieza con 6 bailarines y ya sé de que tratará y lo que quiero. Tengo la impresión que en mi cabeza todo va más rápido que el tiempo que tengo en realidad. Seguir trabajando con músicos también porque es algo que me gusta mucho y siento que necesito diversificar mi actividad para que al final todo se pueda enriquecer una cosa con la otra. Entonces son más o menos 4 vidas en 1 creo… Pero me encanta. Y más el tiempo pasa más me vuelvo golosa de la danza. Es como si hubiera necesitado todo este tiempo para empezar a disfrutar ahora. Y ahora disfruto. He visto a Carolyn Carlson que tenía 71 años y que bailaba. Pues sí, quiero hacer lo mismo.

*CIO: Centre d’Information et d’Orientation (Centro de Información y Orientación)

*DE: Diplôme d’État (Diploma del Estado)

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