MIRADA DOCENTE: Justine Marouzé

Justine Marouzé es profesional de la danza formada primeramente en Mondapart, escuela dirigida por Marco Cattoï en Francia, y seguidamente en Varium Espai de Moviment, dirigido por Anna Sánchez en Barcelona. Justine se dedica actualmente a la enseñanza y Dansart BCN ha decidido entrevistar a esta joven profesora para que nos comparta su punto de vista como docente.

¿Por qué y cómo empezaste a bailar?

Empecé a bailar con 4 años cuando mi madre me apuntó a la escuela de mi pueblo. Como les sucede a algunos niños, lloré mucho la primera clase, luego ya no pude parar de bailar.  Con 12 años, me apunté a otra escuela para hacer ballet y modern’jazz con un horario habilitado en el instituto. No quise dejar mi primera escuela, lo que me supuso hacer 20 horas semanales. Sinceramente asistir a las dos escuelas simultáneamente, es algo que agradezco, por un lado trabajaba lo artístico, creativo, coreográfico, escucha del cuerpo, del grupo… y por otro lado podía formarme técnicamente. Esto me ha permitido crecer en los dos mundos, quizás de aquí salgan las ganas de impartir clases que los unan.

¿Por qué has elegido la enseñanza ?

Yo creo que no elegí enseñar sino que se me presentó como una evidencia. Después de mi segundo año de formación, Anna Sánchez me propuso dar una clase en Varium. Acepté con un poco de miedo, empezamos a darla juntas y fue así, aprendiendo de los mejores, que me empecé a formar como docente sin ni siquiera darme cuenta. Me parece una pena que, muchas veces, la enseñanza se contemple como segunda opción y no como elección verdadera. Me da la sensación de que está infravalorada y me gustaría cambiar las cosas en éste aspecto. Creo que enseñar es maravilloso, también difícil y que se necesita talento y empeño. Entonces ¿Porqué no tenemos tanto mérito como los bailarines?

¿Qué buscas transmitir en tus clases?

Mayoritariamente doy clases a niños, mi papel esencial es hacerles descubrir la danza, cosa que siento que es muy importante. Recientemente he tomado conciencia de la responsabilidad que tengo; según como les haga explorar la danza, desarrollarán una visión u otra. Dentro de este descubrimiento, lo que me parece más importante compartir es el gozo. La clave está en que te apasione tanto bailar que aprender, mejorar, esforzarse sean cosas que se adquieran naturalmente. Intento darles la danza tal cual la percibo yo, no les engaño, la danza tiene su disciplina, pero tampoco les “machaco”, lo más importante es la pasión no el “cuanto antes mejor.”

Me doy cuenta que de forma bastante natural les enseño valores humanos: compartir, respetar tu propio cuerpo, espacio y también el de los demás. Creo que los niños que vienen a danza, en comparación al resto, adquieren más herramientas para desenvolverse en la vida cuotidiana.

¿Qué es lo que más te gusta de la enseñanza y que es lo que consideras más difícil?

Existen millones de cosas que amo de la enseñanza, lo que me apasiona últimamente es aplicar al movimiento bailado todo lo que se conoce sobre consciencia corporal. A veces olvidamos que bailar es algo natural, cuando hacemos improvisaciones y tiempos libres con los niños es increíble lo que expresan, y lo hacen de manera completamente intuitiva. Es un gran y apasionante reto descubrir como hacer para guiarles sin romper sus libertades. Otra cosa que me encanta es observar como los niños avanzan año tras año, lo que van aprendiendo, la persona en la cual se están convirtiendo, como se abren, como se cierran, como dudan, como se atreven… Me encanta. Me gusta la idea de tratarles como personas y no como simples alumnos.

En mi opinión, lo que considero más difícil es trabajar la disciplina. Conseguir un orden sin ser tirano. Pongo especial empeño en poder ofrecerles una estructura que respete su forma de ser, es dificultoso y a la vez apasionante. Hay que ser muy creativo! Y éste es otro de los desafíos de nuestra profesión. Hay que elaborar tácticas, encontrar la fórmula, pensar siempre en cosas nuevas e interesantes.

¿Qué tipo de relación tienes con los padres de los alumnos?

Las relaciones con los padres dependen mucho del sitio donde trabajo. Hay padres con quien tengo mucha confianza y llego a intercambiar muchas cosas y hay padres que simplemente saludo al entrar y al salir. Creo que la relación con los padres no es una cosa fácil. No me parece correcto dejarlos al margen porque al fin y al cabo son sus hijos, pero tampoco pueden estar muy dentro porque la clase es un espacio para los niños. Realmente tenemos una relación bastante privilegiada con sus hijos, nuestros alumnos. Los padres tienen que poder confiar en nosotros. Y para confiar necesitan estar informados.

¿Qué consejos darías a los alumnos que quieren hacer de la danza su trabajo sea como bailarín o como profesor ?

Se me hace dificultoso compartir algún consejo por que tan solo tengo 25 años, aún soy muy joven. Cuando estaba en periodo de formación dudé mucho, sobretodo cuando todas mis amigas estaban estudiando en la universidad y yo bailando cada día. Fue una etapa bastante difícil. Tal vez porque vivimos en una sociedad que da por hecho que no podemos ser felices sin sufrir. No sé… Hoy que trabajo y me gano la vida haciendo lo que me gusta y veo a algunas personas apenadas trabajando en empleos que no aman, concluyo que la felicidad se encuentra en hacer lo que a uno le gusta y si de verdad te gusta la danza, encontraras tu hueco. Hoy en día para cualquier cosa que hagamos los jóvenes, no nos valen suficientemente los estudios, nos cuenta la creatividad y el trabajo propio. Trabajar en algo que no motiva es algo muy duro y desagradable. Mi consejo seria: encuentra lo que mas te motiva, estate seguro de que te encanta y de veras lo conseguirás. Así funcionó para mí. Me gustaba bailar pero cuando descubrí que me enamoraba enseñar, en ese momento, empecé a encontrar mi camino.

¿Cómo ves en la actualidad el mundo de la danza? ¿Qué crees que necesita ?

Creo que el mundo de la danza esta muy mal y a la vez muy bien, depende de por donde se mire. Está claro que a nivel gubernamental, faltan subvenciones, apoyos económicos y políticos, espacios para la creación… pero por otro lado creo que mucha gente se esta moviendo y consiguiendo cosas poco a poco. Creo que en el mundo de la danza como en el mundo en general necesitamos mentes creativas, que funcionen por si mismas y que vayan tirando adelante. Siempre me pareció arduo ser creativo y tener que buscarse la vida uno mismo, pero creo que si estas haciendo algo que de verdad te motiva, cualquiera es imparable. Evidentemente hay momentos duros y momentos mejores pero creo que los artistas nunca se van a rendir y que siempre tiraran adelante, independientemente de lo que pase.

¿Cuáles son tu proyectos actuales y futuros?

En el 2014 abrí junto a Priscila Garrido un grupo como joven compañía amateur que se llama Manamá Danza con la idea de crear un puente entre el mundo amateur y el mundo profesional. Intentamos sumar experiencias: hemos ido y vamos al Abril en Danza en Elche, al Sismògraf, a diferentes teatros, tomamos workshops y también recaudamos fondos. Aprendemos a formar parte del mundo de la danza.

El año siguiente en el 2015, abrimos otra célula en Varium pero esta vez enfocado a niños de 10 a 15 años. Este grupo es para los niños que están motivados y quieren tomar más de un par de clases a la semana. Vienen entonces 3 horas cada sábado y abrimos de ésta manera un poco el campo de visión: talleres, improvisación, creación, trabajo de contact, conocer coreógrafos, y hacer actuaciones.

En resumen, Manamá es crecer disfrutando.

Por otro lado, estoy acabando de escribir una reflexión personal sobre pedagogía infantil en la danza, cuestionando ¿Cómo enseñar sin encerrar? ¿Cómo aprender usando la creatividad y no arrebatándola? ¿Cómo bailar sin anular la personalidad de cada uno? Me gustaría encontrar de que manera se puede aprender a bailar deshaciendo éstas dualidades, una forma de enseñar en la cual el alumno pudiera evolucionar perfectamente sin tener que aprender antes de hacer, sino aprender haciendo. Me apoyo muchísimo en la pedagogía Montessori que me resulta muy inspiradora en cuanto a autonomía individual, distribución de los roles profe/alumno, organización espacial de la clase, creación de material concreto, etc.

También estoy escribiendo sobre todas las “cositas”, reflexiones y grandes líneas de todo aquello que pongo en práctica e investigo en mi trabajo.

Post a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*