“Lo describiría como una evolución constante de capacidades que uno mismo tiene y muchas veces desconoce.” Diego Sinniger habla de su experiencia trabajando con Lali Ayguade

Del 22 hasta el 24 de enero, Lali Ayguade presentará su primera obra de larga duración: KOKORO. Una obra sobre la búsqueda de identidad de cuatro personajes peculiares.

Estos días, entraremos en el corazón de KOKORO a través de los bailarines y de la coreógrafa de la obra. Hoy, Diego Sinniger, bailarín proveniendo de la danza hip hop, nos habla de lo que le hace latir el corazón en la pieza.

Dansart BCN: Cuéntanos un poco sobre tí…  

Diego Sinniger: Mi desarrollo personal como bailarín se inició en Varium, donde hice casi 9 años de Hip Hop y dos años de formación de danza contemporánea en la misma escuela, y que me llevó a pasar 3 meses en la capital de hiphop, Nueva York, para profundizar un poco más en la cultura y su historia.

Más tarde, mis inquietudes por el movimiento me dirigieron a la formación Seed de Cobosmika en Palamós. Después de un año y medio sin bailar, decidí retomar la danza y tuve la suerte de empezar a trabajar con Lali Ayguadé, la cual me propusó un dúo con uno de mis mejores amigos en la danza, Nicolas Ricchini.

Todo seguido, ya empezamos a trabajar para este proyecto, KOKORO. Actualmente trabajó en 5 proyectos diferentes: el duo SABA de Lali Ayguade, el duo OTA de Cobosmika Cia, NOVIEMBRE, de Roser Lopez Espinosa, KOKORO de Lali Ayguade, y One To Another, de Cobosmika Cia.

“[Lali] consigue sacarle un valor y un provecho muy especial a ciertos aspectos de tu personalidad…”

¿Cómo te sentiste durante el proceso de creación? 

Fue mágico, intenso, lleno de descubrimientos personales y con un trabajo de equipo muy familiar y ameno.

¿Qué “relación” tienes respeto a tu personaje en la pieza? 

Interpreto a un cura en KOKORO y diría que en mi caso la relación es muy cercana, ya que provengo de un entorno donde la religión cristiana es muy presente. Aun así, creo que también el hecho de trabajar con las técnicas de Lali es lo que hace posible establecer este tipo de relación. Ella consigue sacarle un valor y un provecho muy especial a ciertos aspectos de tu personalidad, de tu entorno, o simplemente de la energía que desprendes cotidianamente para poder plasmarlo dentro de la pieza.

“Lo describiría como una evolución constante de capacidades que uno mismo tiene y muchas veces desconoce.”

¿Qué fue, o es, lo más “difícil” para ti en esta creación? 

A nivel personal, el ser capaz de no juzgarme en toda la inmensidad de locuras que probamos para llegar a esto. Para mi esos son los recuerdos más emotivos de cada pieza que haces. Cuanto menos me juzgo y más dejo que la creatividad y la locura entren en juego, mejor será el recuerdo.

¿Cómo fue tu experiencia trabajando con Lali?

La describiría como una evolución constante de capacidades que uno mismo tiene y muchas veces desconoce. Pienso por ejemplo en la humanidad y el deseo de dar lo mejor de sí por parte de todo el equipo para poder desarrollar una pieza que nos llene tanto a nosotros como al público.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Post a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*