“Until The Lions” de Akram Khan

La compañía Akram Khan, fundada en 1999 en Londres, actuó en Sete (Francia) el pasado Miércoles 22 y jueves 23 de febrero. Presentó la pieza “Until the lions”, inspirada en el libro de la escritora y poeta Karthika Naïr el cual está influenciado por Mahabharata; un texto épicomitológico de la India. Una perfecta metáfora que representa el amor, las creencias, la venganza, la festividad, la lucha, la humanidad y muchas de las cuestiones que irrevocablemente acompañan al ser humano des de hace siglos. La pieza genera una atmósfera propia, la esencia de la cual está narrada por tres personajes con roles muy definidos. Tres interpretes; dos mujeres y un hombre que hilan la historia.

La figura de la mujer toma protagonismo durante toda la pieza. Una de éstas dos mujeres es Ching-Ying Chien la interprete de Amba, una mujer delicada, pura e inocente, ataviada con un simbólico vestido blanco, teñido de rojo en el interior. La heroína, secuestrada el día de su boda y despojada de su honor, invoca a los dioses para buscar venganza. A su vez, Christine Joy da vida al animal interior que Amba lleva dentro ¿Podría ser que estos dos personajes fueran la misma persona?

Vemos reflejada la superioridad y el querer dominar las situaciones a través del tercer interprete; Rianto, el hombre, el amante, el antagonista, el agresor; el cual sin embargo, se encuentra bajo la constante necesidad de aprobación de un ser superior; la cabeza humana, un papel vital en la pieza.

Tan solo entrar, la escenografía provoca un abrumador respeto. El espacio escénico se presenta abierto. Una plataforma circular en el centro del escenario, con nueve palos de más de dos metros anclados en ella aparentemente al azar, y otros tantos agrupados en pilas alrededor de esta. Una cabeza humana enfocada por una luz intermitente que contrasta con la armonía propia del escenario. Sonido ambiente de fondo, se inicia la pieza con una sutil reorganización de los palos en el espacio que culmina con el dios omnipresente, la cabeza humana, clavada en una de las varas.A la vez, las luces del público se van atenuando lentamente, un método brillante para hacer entrar al público de forma voluntaria y progresiva a la atmósfera propuesta.

Una pieza llena de imágenes y simbolismos. Brazos en alto en muestra de triunfo, un vestido que sirve de correa, la unión de un hombre y una mujer, palos que crean una asociación con la guerra, la transformación de una plataforma que se rompe y se regenera,, en resumen una muestra de autentica investigación durante el proceso creativo. Una distribución espacial coherente en cuanto direcciones y distancias entre los bailarines, dotados ellos con cuerpos muy preparados y una musicalidad y fluidez muy trabajadas, que permiten gozar de calidades de movimiento tales como la disociación y la precisión, un auténtico reto para ellos, pero superado con creces.

El momento más álgido de la pieza se consigue con una sencilla magnifica coreografía que crea una rítmica sonora a través de los palos, un gran peso escénico totalmente justificado. La metáfora perfecta de una pugna, donde la fuerza propia de la imagen mantiene al público en constante atención. En consecuencia un final humanizado, después del ardor de la batalla quedan sutiles ardientes brasas apagándose, dejando las cenizas. La última imagen no deja indiferente, genera incredulidad…. Llega un momento en el que toda guerra llega a su fin, el humo del fuego apagado se desvanece al son de la exhalación de un público que había estado conteniendo su emoción y estalla en una ovación. La música en directo aporta intensidad a las escenas y potencia las emociones. Durante toda la pieza cabe destacar la presencia de cuatro músicos, cuatro personajes secundarios que añaden una lógica a la historia, una aportación sobresaliente participe en todo momento de la situación.

Para esta pieza la compañía ha colaborado con diferentes artistas, como la dramaturga Ruth Little, asistente coreográfico Jose Agudo, compositor Vicenzo Lamagna y Sasha Milavic. el artista visual TimpYip, y el diseñador de iluminación Michael Hulls. Valga decir que con ésta pieza Ching- Ying Chien fue galardonada por el National Dance Award en 2016 como “Outstanding Female Performance”.

Akram Khan, una vez más, comparte la esencia de sus piezas donde los ritmos y las velocidades guían las emociones del público. Sus juegos de muñeca y manos propios del estilo de danza Kathak, que ya es una estampa de la compañía, genera una autentica historia. Otro impecable trabajo que supera todas las expectativas. Una perfecta composición que conmueve al público.

Carla López

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